Lucia Velazquez | AcroYoga
50927
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-50927,edgt-core-1.2,ajax_fade,page_not_loaded,,vigor child-child-ver-1.0.0,vigor-ver-2.2, vertical_menu_with_scroll,smooth_scroll,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.5,vc_responsive
 

AcroYoga

¿Qué es AcroYoga?

ACROYOGA combina tres disciplinas milenarias: La sabiduría del yoga, la energía dinámica de la acrobacia, y la bondad amorosa del masaje tailandés.

Fue fundada por Jenny Sauer-Klein y Jason Nemer en el año 2003.

AcroYoga tiene 3 elementos principales:

  • Prácticas solares acrobáticas que cultivan la confianza, el desafío, la superación personal, la atención, el juego y la alegría.
  • Prácticas lunares terapéuticas que cultivan la sensibilidad, la percepción, la escucha, la entrega, la capacidad de amar, de entregarse, soltar, de dar y recibir.
  • Prácticas individuales de Yoga que cultivan la respiración conciente, la conciencia corporal, la confianza en uno mismo, la aceptación y concentración.

Las prácticas acrobáticas nos permiten descubrir y expandir nuestro potencial.
3 roles son fundamentales: el base es quien compone las secuencias sosteniendo al volador y guiándolo, trabaja a través de la alineación de los huesos, que llamamos “líneas de poder”, evitando el esfuerzo muscular, y facilitando el fluir de los movimientos de manera armónica.; el volador es quien está siendo sostenido, manteniendo el cuerpo integrado y alineado con un tono corporal adecuado coordinando el movimiento con la respiración, confiando y siguiendo el ritmo del fluir dinámico. El cuidador, está atento a que todo suceda de manera segura, colaborando en la comunicación entre ambos, con una mirada que sostiene, acompaña y alienta de manera positiva.

Las prácticas lunares incluyen masaje, vuelos terapeúticos y yoga en parejas.
El base realiza una masaje aéreo sosteniendo al volador con sus piernas utilizando la gravedad, y su respiración. Se vale de herramientas del masaje tailandés (principalmente): estiramientos, torsiones, flexiones laterales de columna, presión con palmas y dígitos. El volador se encuentra totalmente pasivo y entregado, dispuesto a recibir, y dejarse llevar, acompaña con su respiración para favorecer los estiramientos y la relajación del tono muscular.
Una vez realizado el vuelo, el volador realiza un “leg love”, esto es un masaje al base, especialmente a las piernas, retribuyendo el amor que recibió.
Se utiliza la gravedad, la respiración conciente, la sensibilidad, la percepción, la escucha, la capacidad de recibir y dar, desarrollando metta (amor bondadoso), principio fundamental del masaje tailandés.

El Yoga es el factor común en ambas prácticas, tanto como filosofía de vida, como en las prácticas de asanas. Para las prácticas acrobáticas existe la secuencia de Asanas solares, desarrollando el “fuego” interior, ayudándonos a explorar e incrementar nuestro potencial, conciencia y confianza en nosotros mismos.
Para las prácticas terapéuticas contamos con la secuencia de Asanas lunares donde trabajamos el tacto amoroso, la sensibilidad, a través del uso de nuestro peso corporal, sin ningún esfuerzo, acompañado por el ritmo armonioso de la respiración.

AcroYoga es una práctica basada en la comunidad: todos nos apoyamos y alentamos para desarrollar nuestro potencial, trabajando en equipo. Ejercitamos el arte de dar y recibir, sostener y ser sostenidos, ser fuertes y a la vez sensibles. Es inclusiva y accesible, todos pueden practicarla de acuerdo a sus posibilidades actuales. Nos alienta a descubrirnos y a confiar más primero en nosotros mismos, y a desarrollar potencialidades antes ignoradas (o no descubiertas), nos enseña a comunicarnos de manera clara, directa, compasiva, paciente y amorosa.
“Anima a la transformación personal, en un ambiente de aceptación, celebración y seguridad”